|
La Fiscalía y la acusación particular recurren al Supremo
MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Militar Central ha absuelto al coronel de Infantería Luis Gómez Armero del delito de deslealtad del que era acusado por la Fiscalía y por un comandante que estuvo a sus órdenes, que sostenían que había denunciado a este último por abandono de destino pese a conocer que dicho oficial estaba de baja justificada por enfermedad. Gómez Armero fue el primer militar denunciado por 'mobbing' o acoso laboral en el Ejército, precisamente por el mismo comandante, denuncia que fue archivada.
Tanto la Fiscalía como la acusación particular, en representación del comandante, han anunciado recursos de casación ante el Tribunal Supremo contra la sentencia absolutoria, por lo que será el alto tribunal quien tenga la última palabra.
En la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, el Tribunal Militar Central señala que el coronel Gómez Armero "actuó en el ejercicio legítimo del mando, cumplimentando su obligación de controlar las bajas médicas, función irrenunciable para él, en orden al mantenimiento de la operatividad de la Unidad a su mando y del correcto desarrollo de las relaciones que le eran propias respecto a sus subordinados".
Añade que el coronel no tuvo intención de engañar al poner en conocimiento de la justicia militar, el 26 de julio de 2002, que el comandante no se había presentado a la unidad, por lo que pedía que se le investigara por un presunto delito de abandono de destino.
Gómez Armero, como coronel jefe del Regimiento Garellano, de Munguía (Vizcaya), era el superior del comandante, y como tal le había concedido baja médica por depresión hasta el 17 de julio de 2002. Sin embargo, posteriormente a esa fecha no prorrogó la baja al no darse por enterado de los informes médicos que le enviaba el padre del comandante, ya que entendía que debía mandárselos el propio afectado y no un familiar.
El Tribunal Militar Central da la razón al coronel en este aspecto y afirma que, cuando dió parte el 26 de julio del comandante por presunto abandono de destino, no tenía por qué saber que el comandante seguía enfermo.
Estos argumentos no han convencido ni a la Fiscalía Togada ni a la acusación particular, que han anunciado recurso ante el Tribunal Supremo. El fiscal pidió un año y medio de prisión para el coronel, y la acusación particular tres años y un mes.
La sentencia expone que el coronel Gómez Armero actuó de acuerdo a las instrucciones que le remitió la Asesoría Jurídica de su demarcación territorial militar, cuando entendió que no debía aceptar las comunicaciones del padre del comandante sobre la enfermedad de su hijo, sino que debían serle entregadas por el propio oficial. La resolución agrega que el comandante podía haber hecho esa gestión, ya que en esas fechas está constatado que realizó varias comparecencias en diferentes juzgados algunas relativas a denuncias contra mandos de su unidad.
Fuente: http://www.europapress.es

Mobbing ejército |