Acoso Moral | Mobbing | Maltrato | Hostigamiento

     
El Refugio de Esjo

Mobbing
Acoso psicológico

 
 

CRÓNICA. ACOSO EN EL TRABAJO. CARGOS CAÍDOS EN DESGRACIA

 

Papeles condenados al ostracismo

La documentación del ex jefe de bomberos, apartado durante 20 años de su cargo, están abandonados en un sótano.

La jubilación de Andreu Julià, condenado al ostracismo laboral y profesional durante veinte años por los sucesivos equipos de gobierno municipales, no ha supuesto el punto final de la pesadilla vivida por este funcionario. Los informes y documentación que acumuló durante su dilatada vida funcionarial permanecen acumulados en cajas tiradas en el cuarto sótano del edificio municipal de las Avenidas.

La trayectoria de estos papeles y su final resumen en cierta medida el trato recibido por el que fuera durante siete años jefe operativo del cuerpo de bomberos de Palma. Julià fue condenado al ostracismo laboral y profesional en 1887, poco después de la asunción por Juan Feliu de la jefatura de la entonces Área de Protección Ciudadana (Ayuntamiento de Palma), que supuso su apartamiento del mando operativo del Cuerpo de Bomberos, para ser sustituido, por el ahora también caído en desgracia, Guillem García.

Ramon Aguiló firmó en diciembre de 1986 una orden en la que se comunicaba a Andreu Julià que, con fecha de 2 de enero de 1987, pasaba a prestar sus servicios como oficial del cuerpo de Bomberos en el departamento de Planificación ubicado en las instalaciones del área municipal de Protección Ciudadana, en el cuartel de Sant Ferran.
Allí se le encargaron funciones de carácter administrativo relacionadas con la confección de fichas sobre servicios de protección civil que se remitían a Madrid. Un trabajo calificado por algunos de sus compañeros como de dudosa utilidad práctica y no adecuado para un oficial del cuerpo de Bomberos de la máxima categoría. Ya con el cambio de gobierno municipal y con Joan Fageda como alcalde, el entonces teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana, Francesc Fiol, por indicación del alcalde y de forma verbal, le ordenó el traslado a las dependencias de Can Bauçà, en la plaza de Cort. La notificación por escrito nunca llegó al funcionario, aunque estuvo allí hasta marzo de 2003.

Eso sí, al menos disponía de mesa y silla. El último traslado de la documentación ahora abandonada en el sótano del edificio municipal de Avingudes se produjo como consecuencia del cierre de las oficinas de Can Bauçà. Se le destinó a las dependencias ocupadas también por Urbanismo en las que debía continuar "desarrollando sus funciones". No obstante, sólo se trasladaron un número indeterminado de cajas que fueron apiladas primero en la planta baja. El funcionario, hasta su jubilación en enero del presente año, pupulaba por las dependencias municipales de Cort sin lugar físico de trabajo conocido, puesto que nunca se le habilitó ningún espacio en su nuevo destino.
Las cajas con la documentación permanecieron meses junto a la escalera del semisótano hasta que, con motivo del traslado a Avingudes de la oficina de objetos hallados, se amontonaron en el cuarto sótano. El teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana, Álvaro Gijón, desconoce la existencia de las cajas y su contenido, según la respuesta dada a la pregunta oral de EU-Els Verds.

Fuente: http://mobbingopinion.bpweb.net


Veinte años de una gran vergüenza

Pep Matas

Entonces el hombre se acerca al micrófono y dice por último, cuando el reloj da su hora: ‘Gracias y buenas
noches, ya es hora de irse a casa’./ Y suelta algo más: ‘Somos los sultanes, los sultanes del swing‘».
(«Sultans of Swing», de Dire Straits).

Buenos días por la mañana. En la edición del pasado viernes
firmé en estas páginas la noticia de que Andrés Julià, oficial del Cos de Bombers de Palma de Mallorca, se había jubilado.
Ese mismo día recibí varias llamadas de amigos/as que por distintos motivos conocen a Andrés Julià, y están al corriente del ‘infierno’ que ha vivido durante 20 años.
Esas personas me dieron una regañina, puesto que entendieron que en la noticia yo criticaba, e incluso podía interpretarse que hacía escarnio del afectado.
Les dije a ellos/as y ahora a todos ustedes que no era esa, ni mucho menos, mi intención. Pero en cualquier caso reconozco mi culpa puesto que si, cuando escribo una noticia o artículo de opinión, quiero expresar algo y el lector capta otra cosa, es porque yo no he sabido expresarme correctamente.

Cuando escribía la noticia ya tenía la intención de comentarla hoy, y a eso voy. Andrés Julià fue nombrado oficial del Cos de Bombers cuando el alcalde de Palma era Paulino Buchens (UCD). En la siguiente legislatura el alcalde fue Ramón Aguiló y, con él, comenzaron los problemas para Julià. En aquellas fechas se escribió en los medios de comunicación que Cort quería nombrar un ‘comisario político’ para controlar a Andrés Julià. Éste se opuso y durante la legislatura presentó varios recursos y dos contenciosos.
Ramón Aguiló movió ficha, creó el Area Municipal de Protecció Ciutadana (AMPC), nombrando director a Joan Feliu, y a Andrés Julià lo envió al cuartel de San Fernando, dejándolo inoperativo.

Acabada la etapa de Aguiló en Cort llegó Joan Fageda, conocido por algunos como ‘Sisi’, pero en lo que respecta al problema de Julià fue siempre un ‘no, no’. No solamente no resolvió su problema, sino que lo consintió y, dicen, lo agravó. A Julià se le enviaba a despachos en los que en ocasiones no había despachos y tenía que pasarse las horas mendigando una silla para poder sentarse. Se le encargaban trabajos burocráticos que después nadie utilizaba, o acababan en la papelera.
Julià presentó más recursos y contenciosos, pero su vida laboral continuó siendo un auténtico infierno.
Es curioso que en la época de Fageda la oposición, entre ella el PSOE, intentó ayudarle, cuando había sido el PSOE de Aguiló el que lo defenestró.

Pero bueno, las intenciones eran buenas y Julià recibió el apoyo de los sindicatos y, sobre todo, de sus compañeros de trabajo. La ‘ilusión’ de cada día laborable era la de levantarse para ir a un edificio, nsda veces Cort, otras San Fernando, otras en las Avenidas, y pasarse las horas sin nada que hacer. Eso mermó su salud a nivel psíquico y hay quien lo define como un claro ejemplo de ‘mobbing’ y otros de ‘apartheid’.
Pero, de lo que puede sentirse orgulloso Andrés Julià es de que su dignidad, como persona y como profesional, ha quedado escrita en letras de oro para todos los que le han conocido, a no ser los típicos lameculos de siempre. A Andrés le llamé para hablar sobre este asunto y simplemente me dijo que no tiene ganas de comentar nada ‘porque ya está todo dicho’.

Tuvo, incluso, unas palabras para Catalina Cirer y Maite Jiménez, a las que dice no culpar de nada sobre la situación que ha vivido. Yo creo que su caso es de lo más vergonzoso que ha ocurrido en Cort en los últimos 20 años, hablando sobre todo a nivel humano. Se ha humillado, vilipendiado, y ‘perseguido’ a una persona y se ha intentado, consciente o inconscientemente, acabar con su lucidez mental.

Pero, como ya he dicho antes, creo que él, Andrés, les ha dado a todos una lección de DIGNIDAD, algo que otros no conocen y sin que diga nombres ustedes ya saben por donde voy. Nos conocemos poco, pero si te sirve de algo, Andrés, estos días ha llamado gente al periódico para ensalzar tu personalidad.

Seguramente no tendrás un homenaje oficial, ni creo que te den medallas. Pero no te preocupes, esas cosas déjalas para otros, por ejemplo, para los que cambian su dignidad por euros. Suerte en tu nueva vida de jubilado y, ya sabes, tienes la suerte de poder dormir con la conciencia tranquila. Y eso es mucho en los tiempos que corren.

Fuente: Mobbing OPINION


Mobbing, aferrar segells a la vora de l'amo i damnatio memoriae

G. Rosselló Bordoy, arqueòleg i historiador

És de tothom conegut que en el món hi ha coses bones i coses dolentes.

Situació que es pot aplicar a tots els aspectes més diferents de la vida humana. Així hi ha homes bons i homes dolents, toreros bons i dolents, alguns d'ells vertaderes maletes, emprant la terminologia taurina que gairebé sempre serveix de terme de comparança, funcionaris eficients i manta d'ineficaços. D'igual manera dins la classe política es pot fer tal diferenciació. Distingir la qualitat d'uns i altres, és figa d'altre sostre que ara no és el cas escatir.

El que sí és prou clar és que entre la classe política i l'estament funcionarial hi ha prou diferències que queden recollides rere el títol que he donat al meu escrit, escrit que, com tants d'altres, va dirigit a qui pertoqui i si no és atès, són paraules volanderes que el vent les enlaira envers el desert. Si l'amable lector no sap anglès ni llatí, poc importa, perquè són mot i expressió prou coneguts i que reflecteixen perfectament les tensions entre ambdues classes.

Com sempre el que té la pella pel mànec fa anar l'oli allà on vol i el contenciós entre els qui manen i els que, firmes!, en teoria han d'obeir, sol acabar com la processó de la moixeta que, com és sabut, finí en un veritable desveri.

El que s'asseu a la cadira acostuma a practicar emobbing. És a dir posar entrebancs a l'activitat del funcionari eficient. Generalment aquest darrer és un espècimen humà que per experiència i coneixements tècnics, pot dur a bon termini, amb més grans possibilitats d'èxit, la tasca encomanada a aquell que comanda. Aquest tal volta ha perdut una batlia, i en compensació l'han fet gran arximandrita de la cosa pública, sense comptar si per a tal missió tenia capacitats per tirar-la endavant. Cal entendre el verb tirar en el bon sentit de la paraula. L'altra accepció ara no importa. El nomenament en qüestió és pura estratègia econòmica i política. L'eficient de torn sol endur-se'n les clatellades més fortes i quasi sempre sol acabar aferrant segells a la vora de l'amo.

En canvi, els ineficaços no pateixen aquesta mena de pressió laboral. La ineficàcia serveix molt bé per viure sa i bo i mai de mais aquest exemplar de la zoologia humana no sol fer nosa a ningú. No debades, l'acudit foraster ens recorda que Dios los cría y ellos se juntan.

Aferrar segells, de dia en dia, és cosa més extemporània dins la burocràcia andante. Avui gràcies a les màquines diabòliques els segells van de rota batuda i, afirmaria, ningú no els empra, de manera que els funcionaris, condemnats a tal mester, solen llegir la premsa si aspiren a romandre en pau i tranquil·litat pels restes dels restes.

Sí aquell afectat pemobbing es rebel·la, allavores vénen les depressions, les baixes laborals i els canvis de lloc de treball i en el pitjor dels casos les jubilacions anticipades, fins i tot les amenaces d'acomiadament. I com tal cosa sol ocórrer massa vegades, deixem estar les coses tal com són.

El tercer estadi entre la pugna del poderós en contra del sotmès és la damnatio memoriae. Per als qui no saben llatí aquest és un sistema d'alta estratègia política. Diuen que l'inventaren els romans, emperò això no és veritat. Segles enrere els egipcis ja repicaven amb fruïció les estàtues dels seus senyors. Esborraven els seus noms i procuraven que la memòria històrica quedàs en el més complet oblit. Era una mena de condemna establerta a favor dels autòcrates que no havien fet les coses al gust del poble i el poble, que no sol romandre submís, malgrat així ho cantin els trincaires, entretenia els seus temps desbarjo esborrant noms i figures a cops de martell i escarpra.

D'aquesta manera, l'afany del poble sotmès mantenia la il·lusió que entre martellada i martellada la figura de l'opressor, escapçada o repicada, es faria fonedissa perdent-se dins les bromes del passat. Circumstàncies de la vida han fet que els resultats siquin prou diferents i les restes mutilades, rompudes, escapçades, fetes malbé són, sempre, les que es mantenen i perduren dins la memòria de la humanitat. Els noms dels que es dedicaren a esborrar noms i figures s'han perdut, mentre que els afectats, esvaïts, malgrat fets miques, són els que encara es mantenen.

Gosaria afirmar que, a hores d'ara, l'estratègia política vigent és practicada amb singular afecció. Molts de nosaltres hem patit l'acció indiscriminada dels qui porten la pella pel mànec i més o menys alguns hem tingut la sort de poder capejar el temporal i sortir-ne sans i estalvis. De manera que ara, immersos en el darrer estadi de dita estratègia, davant la feliç etapa de damnatio memoriae, poden pensar que tal situació no deixa de ser un avantatge positiu, puix tots aquells que hem estat sotmesos a mobbing, amenaces de posar-nos a aferrar segells, estratègies d'esborrar el que hem fet en pro de la comunitat, etc. etc. en arribar en aquest tercer estadi, el plaer de poder fer dia rere dia tantos amb banyes als qui ens feren la vida impossible, és cosa que no es paga amb doblers.

Romandre dins l'oblit, com aquells savis que en el mundo han sido, quan es retiraven del món, de les seves pompes i vanitats per dur copiosa et molle vita, suposa una tan gran tranquil·litat d'esperit de la qual ens podem sentir plenament satisfets.

Aquestes reflexions m'acuden a la memòria davant la notícia de l'acomiadament per imperatius de l'edat, de n'Andreu Julià, exemple humà que ha sabut patir amb noblesa i sentit de l'humor el llarg procés, llarguíssim procés, al qual dins la seva professió fou sotmès pels qui tenien la pella pel mànec. Benvingut sia el grup dels anònims que podem viure feliços, allunyats demobbing i lliures d'aferrar segells a la vora de l'amo. És ben segur que els nostres noms es mantindran ferms, mentre que els noms dels qui ens feren la punyeta... tant s'hi val. Per fortuna no fórem emperadors, ni faraons, ni res de semblant. La nostra imatge, sortadament, mai no podrà ser repicada.

Fuente: Mobbing-opinión


Andreu Julià i els funcionaris de l'Ajuntament

Pere Muñoz, Portaveu Municipal del PSM a Cort

Andreu Julià s'ha jubilat després de 27 anys al servei de l'Ajuntament de Palma. Oficial del cos de bombers, només va exercir activament durant set anys.

Escric aquestes línies des de la solidaritat personal i política cap a una persona, un funcionari que volent treballar per l'Ajuntament i els ciutadans de Palma ha vist com dia rere dia se'l deixava de banda. Ha estat anys sense ni un espai físic per poder fer feina!

Aquest fet és el més lamentable i escandalós que he vist mai des que em dedic als afers públics. Uns governs del PSOE i del PP que consentien que una persona cobràs sense fer feina. Evidentment això va perjudicar n'Andreu funcionarialment, però sobretot personalment.

Andreu Julià és una d'aquestes persones serioses, moderades i justes. Haver de viure la injustícia en la seva pell haurà estat ben desagradable. A més, n'Andreu era i és una persona disposada a ajudar, a col·laborar, a treballar; una persona que no parla malament de ningú, fins i tot d'aquells que l'han tengut apartat de les seves feines.

Quants d'Andreus Juliàs podem trobar dins l'Administració pública? És aquest l'únic cas que existeix? Massa vegades s'ha acusat els funcionaris de no fer feina, de no complir amb les seves obligacions. Jo he pogut comprovar que hi ha més funcionaris que compleixen amb la seva feina que no polítics. He pogut comprovar que els responsables polítics tampoc ni saben ni cerquen implicar els funcionaris en la planificació i la gestió del treball diari: He pogut comprovar que molts de funcionaris podrien donar més si fossin estimulats com es fa a algunes empreses privades. Per al govern del PP la pau social és pagar més doblers. Per al PSM la pau social és incentivar, animar, ser justos, valorar, donar millor servei, implicar i que cadascú quedi satisfet amb la seva tasca diària i amb el servei que ofereix a la ciutadania. S'ha de tenir en compte els coneixements i les experiències dels funcionaris, s'ha de recuperar el diàleg i les bones maneres, s'ha de posar fre a les discriminacions salarials i laborals, s'ha de recuperar la normalitat en la cobertura de vacants i hi ha d'haver transparència absoluta en els processos de promoció vertical. Són alguns elements que pens que hem de tenir en compte.

Lamentablement les coses no són així. La realitat és molt més dura. La realitat és el que li ha passat a Andreu Julià. La realitat són conflictes continus. La realitat són polítics que ni tant sols mai han saludat els funcionaris que estan sota la seva responsabilitat. Com volem oferir un millor servei als ciutadans? És una evidència que el camí no és aquest. Clar que és difícil dirigir el conjunt de funcionaris que hi ha a Cort, però és possible fer-ho d'una altra manera.

Deia el periodista Pep Matas que Andreu Julià els havia donat a tots una lliçó de dignitat. Hi estic d'acord. N'Andreu ha perdut moltes de coses, feina, força, il·lusió, però no ha perdut ni la dignitat ni les bones maneres. Això és realment important, Andreu. Avui en dia la dignitat es perd sovint i les bones maneres quasi no existeixen.

Per això, Andreu, cal agrair-te que no hagis abandonat aquest camí, que hagis estat digne, que hagis continuant ajudant aquells que t'ho demanàvem...

Gràcies, Andreu. Viu aquesta jubilació amb alegria perquè aquells que hem tengut la sort de conèixer-te sabem la veritat, sabem de la teva predisposició i sabem que pots tenir la consciència ben tranquil·la. Sens dubte tendràs la consciència més tranquil·la que molts d'aquells que han estat responsables de la teva situació.

Fuente: Mobbing-opinión

Inicio
Biblioteca del Mobbing
Artículos opinión
Testimonios
Noticias
Mobbing Latinoamérica
Foros de mobbing
Mobbing Inmobiliario

 

 

 
 
     
Mobbing  OPINION
Boletín de noticias sobre acoso psicológico
El Refugio de Esjo