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La situación en las empresas que podríamos calificar de "acoso laboral", reúne tres elementos: trabajador o trabajadora (acosado), empresa (acosador) y cómplices directos o circunstanciales (Administraciones Públicas, compañeros, etc).
El trabajador o trabajadora (acosado) acostumbra a ser una persona con problemas en su entorno familiar, sobre todo econó micos, por lo que no es capaz de rebelarse ante ciertos problemas laborales. Generalmente, esa persona es también apta, honesta, y con gran sentido de la responsabilidad. La empresa (acosador), suele estar
convencida de que cualquier cosa vale con tal de a umentar su beneficio.
Las situaciones de acoso laboral pueden ser de muy diversa índole, como la del trabajador o trabajadora al que se le manda hacer una tarea por la mañana para por la tarde deshacerla, o la de aquel al que un compañero le crea el bulo de "enchufado" con el efecto inmediato de verse repudiado por parte de sus compañeros y mandos intermedios, o los acosos colectivos, como el que realiza una empresa (acosador) con la amenaza de regulación de empleo o fraccionar el pago de las nominas poco después de la firma de un convenio, etc.
Este tipo de situaciones crea angustia en los trabajadores y trabajadoras afectados, lo que deriva en situaciones de retraimiento y de aislamiento de los demás, y lo que es peor, suelen terminar en procesos depresivo s que la mayoría de las veces supone la baja laboral del afectado, con la consiguiente degradación de su salud, y de su entorno social, laboral, familiar y afectivo.
Un gesto, una palabra, pueden llegar a humillar profundamente a un trabajador o trabajadora, sin que el agresor llegue a sentir ningún tipo de emoción ante la aberración realizada. Para alguna gente, vejar al prójimo simplemente es una excusa para conseguir sus objetivos. Este tipo de acoso es en la mayoría de las ocasiones comparable al delito más execrable. ¿Pero, cómo te diriges al Comité de Empresa o al sindicato para contarle que te sientes acosado laboralmente y que psicológicamente te están destrozando?, ¡Que vergüenza!.
La agresividad en el mundo laboral tiene tintes cada vez de menos violencia física y más psicológica, las actitudes arbitrarias y despóticas hacia los trabajadores y trabajadoras son ahora más estratégicas y organizadas. Dicha agresividad se materializa en las reestructuraciones de empleo, las fusiones de empresas con la consiguiente reducción de plantilla por medio de despidos, jubilaciones anticipadas, etc., la precariedad en los puestos de trabajo, el paro, etc.
Estas situaciones incrementan la falta de solidaridad y provoca envidias y malas actitudes hacia los demás. Los trabajadores y trabajadoras con empleos de corta duración o trabajos precarios, tienen que tolerar situaciones humillantes que tienen una clara relación con la falta de calidad en el trabajo, falta de eficiencia, absentismo, accidentes, etc.
Este tipo de acoso (psicológico) en las empresas, tiene de forma ineludible una relación directa con una mala organización del trabajo. La falta de resolución de conflictos laborales, las presiones hacia una persona o un colectivo en una empresa, hace que el trabajador se sienta degradado en su autoestima y no soluciona los conflictos laborales. De
esta forma no se resuelven los problemas de relación personal y hace que el trabajador adquiera un falso sentido de culpabilidad, que de manera forzada le han creado.
Desde FSP-UGT-PV, tenemos que estar atentos a este tipo de situaciones que crean desasosiego entre los trabajadores y trabajadoras, y luchar contra las empresas que detectemos utilizan estas practicas opresivas y abominables con fines inconfesables.
También debemos de dar a los trabajadores y trabajadoras el apoyo practico y moral necesario para que no lleguen a acobardarse, pero para ello es ineludible la denuncia de los trabajadores o trabajadoras, para que podamos apoyarles y juntos podamos luchar contra estas luctuosas practicas. Si no tenemos esa comprensión, estaremos creando el caldo de cultivo para que el egoísmo personal y la falta de solidaridad se incremente de forma insoportable.

www.fsp.es/pvalenciano
Enero 2006
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